Nico Paz: el monstruo del lago

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Es difícil poner a todo el mundo de acuerdo, pero parece que Nicolás Paz Martínez lo ha conseguido. «Nico Paz es un jugador de otro nivel, el futuro se lo marcará él», declaro su compañero Álvaro Morata hace unos días a una radio española. «Es un chico fantástico que está creciendo con un entrenador que conozco. Tiene una mentalidad impresionante», comentó Lionel Messi tras un partido en el que compartieron la albiceleste. Su entrenador actual, Cesc Fàbregas, también se muestra rotundo. «Nico Paz es diferencial porque se saca trucos de la chistera. Hace locuras sin despeinarse. Es uno de esos a quienes sólo se les puede aplaudir».

Después de una prolífica primera temporada a orillas del lago Como, el tinerfeño nacido en septiembre de 2004 es una figura que no escapa a ninguna gran secretaría técnica europea. Bajo la dirección de Fàbregas, el centrocampista firmó una sorprendente y positiva primera temporada en el fútbol italiano. El Como, un recién ascendido, vivió cómodo en mitad de tabla y Paz, un recién llegado, fue honrado con el premio al mejor joven del Calcio tras firmar seis goles y nueve asistencias. Nada mal para no ser delantero y ser su primer año en una primera categoría.

Sin embargo, para casi todos, el hispano-argentino es tan anhelado como prohibitivo. Producto de la cantera blanca, a la que llegó con once años, es el Real Madrid quien tiene derecho preferencial sobre el futuro del tinerfeño. En verano de 2024, el conjunto blanco vendió el 50% de sus derechos al Calcio Como 1907, pero se guardó una asequible opcion de recompra en los siguientes años. Si bien el Real Madrid decidió esperar este pasado verano, no parece que Nico Paz vaya a quedarse mucho más tiempo a orillas del edénico lago.

En el presente más inmediato, con un tercio de esta temporada jugada y el 10 a la espalda, lidera la lista de goles producidos (goles y asistencias) en la liga italiana. Su presencia constante en el buen rendimiento del Como -que sueña con puestos europeos- y las llamadas de Lionel Scaloni para la Albiceleste, habituales desde hace un año, conminan al Real Madrid a tomar una decisión perentoria ante los rumores de ofertas y cantos de sirena de uno de los mejores frutos dado por la cantera merengue en los últimos tiempos.

«Me gusta Nico Paz. Es creativo y voraz al mismo tiempo, y todavía es muy joven. El Real Madrid hizo una gran elección llevándolo al Como para que tenga un poco de experiencia, especialmente en el fútbol italiano, que no es sencillo, y volver al Madrid para convertirse en uno de los mejores del mundo», Francesco Totti.

De todos modos, Paz no se ha hecho conocido para el ojo experto en Como, simplemente, ha destapado el tarro de sus esencias a ojos de todos. Cuando Paz se trasladó al pie de los Alpes, el tinerfeño ya había cumplido varios de los sueños más potentes y fantasiosos que cualquiera de los chicos de la Fábrica blanca desean satisfacer. Aterrizando en edad infantil, no solo había ido pasando por el filtro de varias categorías hasta el Castilla, un trago exigente e intimidante que hay que «saber sobrellevar», sino que también había conseguido irse de gira con el primer equipo, debutar a las órdenes de Carlo Ancelotti y proclamarse campeón de la Champions League.

El técnico italiano nunca dudó de la valía de Paz, pero entendía el panorama exigente en la Casa Blanca. «Nico tiene mucho talento y es muy joven. Él parece un jugador del primer equipo. No queremos meterle presión porque tiene que mejorar, pero la calidad la tiene para jugar en el Real Madrid en el futuro», comentó Ancelotti tras la gira estival de 2023. Ese otoño, debutaba en la Champions League y Liga. «Debería entrenarse siempre con nosotros», demandó Toni Kross después de que Paz firmase el tanto de la victoria ante el Napoli. Con minutos en tres encuentros diferentes de la fase de grupos, Nico Paz fue uno de los que se colgaron la medalla de campeón de Europa el 1 de junio de 2024 en Wembley.

Poco quedaba ya del niño rubio de ojos cristalinos con padre argentino, madre valenciana pero acento canario que había aterrizado casi una década antes en Madrid procedente desde Santa Cruz de Tenerife. A la Fábrica llegó dando saltos desde el equipo de fútbol sala de su colegio, el Liceo francés, pasando por el Atlético San Juan de la capital tinerfeña y el CD Tenerife. Que jugase en el histórico y grande de la ciudad de Santa Cruz era congruente tanto por su nivel como por quien es su progenitor.

Pablo Paz fue internacional con Argentina, medallista olímpico en Atlanta 96 y militante en varios equipos de primer nivel, entre ellos el Valladolid, Banfield o el propio Tenerife. Cuando Pablo prolongaba su carrera en clubes más modestos en España, su hijo ya empezaba a practicar con la pesada pelota de fútbol sala. Y cuando Pablo colgó las botas, empezó a acompañar a Nico a las gradas del Heliodoro Rodríguez López. En el feudo chicharrero el padre le desgranaba al hijo los entresijos del juego, le contaba emocionantes anécdotas y le hacía entender que si el quería jugar en un estadio como ese, no solo bastaría con la calidad, sino iba añadida de la constancia y el tesón suficiente.

Donde no hizo falta que Pablo, que siempre fue más mentor que director, tirase de sus influencias fue a la hora de elegir selección a la que representar. Nico, nacido en Tenerife y de madre española, podría haber sido llamado por la selección español y estando en la cantera del Real Madrid resulta obvio que existieron informes en la sede de la RFEF, pero la familia hispano-argentina no tuvo que enfrentarse a la decisión. «Nico no tuvo que decidir—comentó Pablo Paz—. La Selección española nunca lo ha llamado. Surgió la oportunidad con Argentina y a Nico le gustaba mucho, así que la aprovechó. Pudo entrenar con Messi, su ídolo».

En 2022, empezó a ser reclamado por Javier Mascherano para la Albiceleste sub-20. Tanto para torneos amistosos como para el Sudamericano. «Es un jugador que a mí me encanta, es una debilidad que tengo. Siento que es un jugador para el Real Madrid porque tiene una jerarquía enorme», confesaba el Jefecito en agosto de 2023. También le citó para el Mundial sub-20, pero el Real Madrid no le concedió permiso. Paz ya se encontraba en dinámica con el Castilla, era titular para Raúl González y se estaban jugando el ascenso a Segunda División. Se quedaron a un gol en el play-off ante el Eldense de subir a la categoría de plata española.

Al poco de aterrizar en Como y tras perderse los JJOO de París, Paz dio el salto con la Absoluta en otoño de 2024. En octubre ya estaba jugando al lado de su ídolo, al que incluso asistió. Pero la campeona del mundo se encuentra en un lapso en la que no necesita trastocar lo que viene funcionando -aparte del entorchado de Catar, fueron campeones de la fase de clasificación en CONMBEOL- y eso hace más difícil a Lionel Scaloni modificar su once titular. Sin embargo, parece claro que Nico Paz tiene un asiento para la cita mundial dentro de un semestre e igual hasta con un papel más protagonista en función de cómo llegue Rodrigo De Paul al certamen.

Scaloni sobre Franco Mastantuono y Paz: «Son jugadores importantes para nosotros. Los dos son zurdos, juegan en una posición parecida, aunque son de diferentes características. Seguimos probando. Son jóvenes que hoy no tienen sitio dentro del equipo titular, pero la idea es darle minutos. Seguramente puedan convivir en un futuro».

Un 10 moderno

Nico Paz es la respuesta esperanzadora para todos aquellos que lamentan la desaparición del mediapunta. Paz es un jugador hecho para vivir en el penúltimo escalón del ataque por los carriles centrales. Su capacidad de maniobra en espacios reducidos, su imaginación para inventar acciones, su visión para el pase y su potente golpeo le hacen ser merecedor de ser el 10 de cualquier equipo. Además, es zurdo.

Pero no solo es un jugador útil con el balón en los pies. Comprende las zonas que debe ocupar durante cada momento de la jugada y cuándo debe tirar el desmarque para cargar el área, para apoyar abajo o para caer a banda. Entiende los contextos de cada acción de ataque y adecúa su posición, interpretando bien los desdoblamientos ofensivos imprescindibles que tanto Fàbregas como Scaloni requieren para su fase ofensiva.

Paz es un mediapunta (4-2-3-1 o 3-4-2-1) o interior (4-3-3) ideado para jugar por dentro. Aunque haya tenido épocas en su fútbol formativo en las que ocupase los carriles exteriores, no es un extremo de recibir, encarar y marcharse por potencia. Pegado a la línea de cal de forma constante, su impacto se diluiría y no se aprovecharían todas sus virtudes. Y las pocas carencias que tiene, como la velocidad punta en la que él mismo reconoce que debe mejorar, serían más veces vista.

La idea de Scaloni, de todos modos, es que parta desde la banda, pero con la idea de que interiorice su zona de acción pues son los laterales quienes ocupan más veces los carriles exteriores. En el Como, entretanto, Fàbregas esta temporada le está otorgando la posición de enganche con el punta (Morata o Douvikas). Aunque se mueve por diferentes carriles y alturas, suele reiniciar a espaldas de mediocentro y centrocampista de banda izquierda rival, por delante del central y el lateral izquierdo. En el cuadrado del interior derecho (que favorece su perfilación con la zurda hacia portería).

Photo by Marco Luzzani-Getty Images

Todo ello es lógico porque es un futbolista que mejora las acciones combinativas es preferible encontrarle a menudo y si encima se consiguen por dentro y a mayor altura, más peligroso para el rival será. Pues donde a muchos se le puede apagar la luz o entrarle prisa, Nico hace honor a su apellido. Todo ello facilitado por su calidad técnica, pero también por todo lo que no es habilidad pura. Primero, porque sabe situarse y esperar entre líneas (en los cuadrados) y perfilarse de forma correcta. Después, porque escanea a sus espaldas de forma constante facilitando la orientación de los controles por el lado donde no es acosado. Y también porque acepta utilizar ambos pies para los controles con el pie lejano. No son tan limpios con el pie derecho (punto de mejora), pero sí puede girarse sobre sí mismo en ambos sentidos.

Una vez recibe, sus movimientos tienden a la protección del esférico y la acción rápida. Controla realmente bien balones sin dueño, con bote o a media altura. Aunque parezca espigado es realmente fuerte y aprovecha el cuerpeo de su metro ochenta y cinco a modo de pantalla. Después, con la posición ganada, sus largas piernas y sus suaves contactos con la redonda, sumado a frecuentes fintas y rápidos giros sobre su eje le hacen salir indemnes de acosos inasaquibles para la mayoría.

Sin embargo, su calidad no se traduce en el mal sentido de la palabra cantidad. Paz realiza sus acciones con los toques mínimos para el fútbol que desea ejecutar. En absoluta abusa de conducciones largas, ni siquiera tras regate. No se eterniza contemplando posibilidades, por lo que es un perfecto lanzador en transiciones o tras generar una ventaja con su primera acción. Además, como pasa con los controles, no depende de su pie izquierdo para dar el pase. Es un zurdo anormal porque entiende que debe usar el pie derecho cuando la jugada lo demanda y no solo con pases simples, sino con pases al espacio más enrevesados.

Igual es falta de confianza en su velocidad en conducción o el propio conocimiento de sus limitaciones (el mismo reconoce que la velocidad es un elemento a mejorar en su juego), pero apenas decide comenzar a galopar tras una acción positiva de desborde o regate. Prefiere lanzar el pase instantáneo o, si no ve claro el pase, se frena, espera, caracolea protegiendo el esférico y le da un nuevo rumbo a la jugada. Y en ambas ocasiones suele acertar. Por un lado, suma imaginación y cálculo para colocar el balón a la carrera del compañero y por el otro, cuando decide temporizar con balón, sabe que atrae y libera más al receptor de su pase.

Por esa capacidad de frenarse a sí mismo, también tiene capacidad de ralentizar la jugada cuando lo cree oportuno. Con el tiempo, este dominio del tempo, de las recepciones por dentro, de los espacios útiles y de por dónde debe transcurrir la jugada le pueden permitir ser un centrocampista de un escalón más bajo, al menos en la fase ofensiva. Si hasta ahora no se le ve tanto en campo propio es porque en el Como de Fàbregas a la buena construcción de juego que realiza se le suman piezas en el circuito asociativo de buen pie en la pareja de mediocentros (Perrone con Caqueret o Da Cunha) o en el central Jacobo Ramón, otro madridista que está creciendo a un buen ritmo.

Pero quizás el motivo más trascendente para acercarle a la portería rival es su relación con la producciones de ocasiones y goles. Tanto dando el último pase, como el hecho de que «tiene gol». Desde sus inicios en la élite se aprecia un gran golpeo de media distancia. El tinerfeño tiene el disparo lo suficientemente bueno como para que si Jude Bellingham es compañero tuyo te reprenda si no pruebas cuando se te presenta la ocasión. También lo aprovecha a balón parado, aunque no suele ser el ejecutor de los saques de esquina en el Como (intentando aprovecharle en zonas de remate cercanas al segundo palo o en la frontal).

Este es otro elemento a contracorriente del fútbol actual. En una época con tan pocos disparos desde media distancia, a Paz no le entran dudas si entiende que debe finalizar la acción por la vía rápida. Puede ser el único momento, ante oportunidad de disparo, en el que Nico Paz puede parecer egoísta. Y quizás lo más extraordinario no son los latigazos, de empeine o con el empeine-interior, sino que siendo zurdo no tiene problema alguno en cargar y lanzar el pie derecho cuando la acción lo requiere. Y casi con la misma peligrosidad. Otra vez se aprecia que no se le puede catalogar en la estirpe del zurdo que apenas usa el pie derecho para apoyarse.

Defensivamente es sacrificado, tanto a la hora de presionar como de regresar, pues entiende que el juego tiene dos direcciones. Es ordenado a la hora de tapar líneas de pase o a la marca rival. Aporta en los duelos individuales, pero tiende a ser demasiado impetuoso en los momentos de robo, metiendo el pie en situaciones en las que, como defensor, no parte con ventaja clara. Eso genera faltas y sanciones evitables.

Documentándome para el cierre del artículo, encontré estas declaraciones de Óscar Hernández Romero, anterior asistente técnico de Javier Mascherano con la sub-20. Creo que su resumen se acerca mucho a lo que es Paz como futbolista a día de hoy: «Es un interior, físicamente es un portento, muy posicional, muy fino, con un gran disparo a portería, muy asociativo, de mucho despliegue, equilibra mucho al equipo en transiciones, va muy bien a la presión alta y le gusta pisar mucho el área. Es un jugador que deseas tener como interior porque te aporta gol. Ese punto de que los interiores pisen área te dan mucho y Nico Paz te lo aporta. Es un jugador muy serio, muy ordenando, muy responsable, que en todo momento no busca su lucimiento personal, si no que siempre intenta facilitar las cosas al grupo».

El Real Madrid tomará pronto una decisión porque Nico Paz ha cumplido con lo esperado cuando se le vendió al Como. El argentino con acento canario ha crecido a orillas del lago Como, se ha asentado en la Serie A y es uno de los mejores jugadores de la competición. Con 21 años cumplidos en septiembre, está preparado para ayudar a Argentina a seguir en la buena dinámica de los últimos años, vivir noches de Champions League de forma rutinaria y pelear por títulos. Solo falta por saber bajo qué escudo y el Real Madrid, quien apostó por quien acabaría convirtiéndose en el monstruo del lago Como, parte con ventaja.

Imagen de Rafa Medel
Rafa Medel
Rafa Medel es entrenador (UEFA A) y Periodista. Autor de "Fútbol en Blanco y Negro" (Librofutbol, 2022), trilogía que repasa la primera centuria de este maravilloso deporte.