Destacado Premier League 26/27 – Jornada 4: Sobrevivir, transformarse y adaptarse para vencer

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En la cuarta fecha de la Premier League llegó el derbi de Manchester. Un partido siempre apetecible y con los alicientes suficientes para disfrutar de este partidazo. Un encuentro que pese a que se le complicó a los de Enzo Maresca, consiguieron ganar 0-1 en Old Trafford.

El partido empezó con igualdad, con ambos equipos tanteando el terreno. Y cuando aún no había dado tiempo a que alguien rompiera al hielo, ocurrió en el minuto 23 la expulsión de Phil Foden que cambió los planes tanto a Enzo Maresca como a Michael Carrick.

Ahí es cuando Enzo Maresca tuvo que cambiar su esquema, pasando con inferioridad numérica a un 4-4-1 que se convertía en un 5-3-1 sin balón.

Corte de Joana Freitas, de Total Football Analysis.

Con inferioridad numérica, siempre necesitas una ayuda extra en las bandas. Ahí es donde cobró especial importancia Antoine Semenyo, quien tuvo que bajar constantemente al lado de Gvardiol para que no se produjera un desajuste en esa zona y tener bien controlado el sector derecho del Manchester United, por donde podían atacar Diogo Dalot y Bryan Mbeumo.

Las vigilancias tenían que ser extremas y por ello, la concentración de Marc Guehi y Ruben Días en la zaga era clave. Al igual que la de un Matheus Nunes que estuvo inconmensurable. El ya lateral derecho portugués se mantuvo expeditivo al corte, dio continuidad al juego cuando tuvo la oportunidad y ayudó al progreso.

También fue fundamental la función de Elliot Anderson, quien se incrustaba en la línea defensiva para realizar coberturas cuando alguien abandonaba su zona, como podemos ver en la siguiente acción donde Guehi salta.

Corte de Ahmed Walid de The Athletic.

Aparte de la ayuda defensiva, Elliot Anderson se mostró con balón como un jugador hacia el que te puedes entregar en un contexto de partido de este tipo, ya que además de ser solidario, tiene una gran capacidad para romper en conducción y de esa manera, hacer avanzar metros al equipo. Anderson y Enzo Fernández en el centro del campo demostraron por qué han costado más de 100 millones de libras.

Sin dejar atrás la valiosísima y gran actuación de Erling Haaland. Y es que el noruego, al margen del gol de la victoria, realizó un trabajo descomunal. Ganando duelos y fijando centrales generó ventajas, pero es que también fue importante estirando al equipo. Fue el principal culpable de que el Manchester City tuviera varias ocasiones de peligro. Desde su ímpetu, personalidad y conducción, le regaló tiempo a sus compañeros para que pudieran llegar desde segunda línea. Partido de autosuficiencia pura.

Un partido del Manchester City lleno de personalidad y compromiso. No se deshicieron ante la adversidad e incluso fueron mejores que sus vecinos con la inferioridad numérica. Victoria que te llena de autoestima y te refuerza para afrontar las siguientes jornadas.

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