Kees Smit: elegancia campestre

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Solo un nombre se repite en los últimos éxitos continentales del fútbol neerlandés. Hace un par de años, en 2023, el AZ Alkmaar se proclamó campeón de la UEFA Youth League por vez primera para un club neerlandés. Hace unos días, la selección sub-19 de los Países Bajos se proclamó campeona del campeonato juvenil. Asombrosamente, también ha sido la ¡primera vez que esto ocurría en las 70 ediciones! del campeonato. Y Kees Smit es el único testigo directo de ambas gestas.

Quizás en la «Champions League juvenil», a pesar del golazo ante el Barça desde 50 metros, el centrocampista acaparó menos portadas que alguno de sus compañeros. Sin embargo, en Rumanía, mientras algunos de esos mismos compañeros del AZ disputaban la Euro sub-21, Smit (21 de enero de 2006) fue nombrado como mejor jugador del certamen por los especialistas de la UEFA.

Peter van der Veen, seleccionador de los Países Bajos sub-19: «Como aficionado al fútbol, ​​lo estoy disfrutando. Su manejo del balón, su libertad en los espacios, su juego combinativo. Un placer verlo. Me alegra que lo esté haciendo tan bien en este escenario».

Kees Smit, con 4 tantos, fue uno de los máximos goleadores del torneo junto al español Pablo García y los alemanes Max Moerstedt y Said El Mala.

Su visión periférica, bilateralidad, rapidez gestual, calma y una elegancia que engancha ya fueron suficientes como para que el mediocentro destacase en aquella Youth League (solo fue suplente en las semifinales) y que la última temproada acabase siendo titular en el primer equipo del AZ. Sin embargo, al igual que hizo con el Jong AZ durante el otoño de 2024, jugando por detrás del punta en la Euro sub-19, el pelirrojo de Heiloo sumó productividad de cara a portería a esas condiciones técnico-tácticas ya mostradas en la pasada Eredivisie y Europa League.

En función de su punto de partida, ofrece dos caras. Una más de elemento organizador o de equilibrio; y otra mucho más agresiva. De momento, el centrocampista de 19 años no se quiere definir como mediocentro, interior o enganche. Directamente, «no le importa» jugar en la base, de 8 o de 10. «En el AZ suelo situarme un poco más abajo y tengo que pasarle el balón al «diez» —comentaba Smit durante el torneo en Rumanía—. Ahora estoy más cerca de la portería. Eso, en parte, me permite marcar más y participar más en el ataque. También puedo jugar bien de «8». Como «8» tienes más control del balón y como «10» tienes que controlar los balones desde el mediocampo. Son dos posiciones diferentes, pero creo que puedo jugar en ambas».

En la Euro sub-19 y en las eliminatorias de Europa League (Galatasaray y Tottenham) jugó por detrás del delantero (4-2-3-1). Incluso en las bandas unos pocos minutos. En el último tramo de la Eredivisie formó parte del doble pivote de Maarten Martens. En la final copera, perdida ante el Go Ahead Eagles en los penaltis, ejerció una figura más organizativa, apoyando a Peer Koopmeiners (el hermano menor del juventino). Smit fue el elemento que fijaba por dentro por delante de la primera línea en salida (3+1) o el que ofrece el pase atrás cuando los atacantes pisan el último tercio.

En ese rol de mediocentro, Smit trata de aportar sapienza y calma a la jugada, utilizando el pase atrás cuando es necesario, buscando conectar fácil y priorizando el mantenimiento. Todo lo contrario que en la Euro sub-19 en la que ha vivido por detrás del punta (Konadu) y por delante de la pareja de mediocentros (Land y Verkuijl). Ha sido suficienteme vertical para ser una de las armas de la escuadra Oranje gracias a sus recepciones entre líneas, acelerando las acciones gracias a su buena perfilación y control del esférico, o sumando suficientes desmarques hacia el área y atacando los espacios.

De todos modos, en ambos roles Kees Smit parece que participa menos de lo que debería. Que no aparece tanto como su calidad demanda. O igual es porque apetece verle más en acción. No se esconde, pero tampoco le encuentran tantas veces como podría ser. De momento, no es el centrocampista que hace suyo un partido, pero sí que favorece que, como elemento colaborador o como dinamizador, su equipo realice mejores jugadas. Y eso lo han visto los grandes de Europa…

Sin embargo, no parece que sea sencillo sacar a Smit de la ciudad de los quesos. Durante el Europeo juvenil, antes de las semifinales ante Rumanía, ya quiso acallar los rumores: «Mi futuro está simplemente en el AZ. De hecho, no he pensado en irme y no creo que haya ninguna razón para hacerlo». Después de la final ante España, lo recalcó aunque con matices: «Tengo que pensar bien qué voy a hacer ahora, pero creo que me quedaré en el AZ. Solo quiero jugar lo máximo posible y mejorar, porque todo puede ir un poco mejor. ¿Dicen que valgo 25 millones de euros? Ahora pienso más… Es broma, es broma», comentaba hace unos días.

Una vida en el AZ

Con contrato hasta 2028, existen diferentes evidencias que, sin ser insalvables -pues en algún momento lo dejarán de ser- parecen que harán que Smit permanezca en «casa» una temporada más. Primero, es difícil pensar que el Heilooër cambie a su querido AZ por otro club Eredivisie. Siempre ha vivido en Heiloo, una comuna de 25.000 habitantes a las afueras de Alkmaar. Su casa está a un puñado de kilómetros del AFAS Stadion.

«Cuando era niño, siempre estaba en la grada del AZ, muchas veces con mi padre. Era realmente fan del club. En aquella época, en los partidos les daban a los aficionados esos aplaudidores de cartón para hacer ruido. Yo los coleccionaba con entusiasmo. Es muy bonito que ahora sea yo quien esté en el campo de ese estadio», comentaba Smit a un medio nacional. El día de su debut, aún sin carnet de coche, recorrió en scooter los seis kilómetros desde su casa al estadio.

De hecho, ya fue capaz de rechazar la llamada del Ajax. Fue en 2015, cuando Smit contaba con nueve años. Destacaba lo suficiente en el De Foresters, un club de su Heiloo natal, como para que el gigante de Ámsterdam no le invitase una semana a entrenar en De Toekomst. Son solo 40 kilómetros lo que separa la capital de Heiloo, también en la provincia de Holanda Septentrional. Así que en este caso se puede decir que Smit es neerlandés Y holandés. Pero el club grande de Alkmaar, colindante con el domicilio de los Smit, también movió ficha, obligándose a hacer una excepción con Smit.

La Academia del AZ es especial por diversas razones, siendo el inicio de la cantera propiamente dicha una de ellas. «A la edad de unos nueve años, es importante que los niños aún tengan libertad para desarrollarse de forma amplia —explica Paul Brandenburg, director de desarrollo juvenil del AZ—. Entrenar a gusto en su propio club, jugar al tenis alguna vez, jugar al aire libre, echar partidos con sus amigos. Creemos que eso tiene más valor que meter a los niños cinco o seis veces por semana en el coche para venir a entrenar aquí y volver a casa de noche, sin haber visto a sus amigos».

El AZ tiene una escuela de fútbol para esas primeras edades, pero, aunque también se aprovecha para detectar talento, sus entrenamientos son más livianos en cuanto a exigencias y periodicidad. El caso de Smit, sin embargo, precisaba actuar de otra manera. El AZ corría el riesgo de que fuese demasiado tarde cuando quisieran inscribirle. «A esa edad, lo habitual es que uno sea rápido, otro tenga buen disparo o sepa regatear. Pero Kees tenía técnica con el balón, visión de juego, dominaba los espacios… Algo único», recuerda Brandenburg.

Kees Smit llegó con nueve años, en 2015, a la cantera del AZ Alkmaar, el club de su corazón.

Los Smit optaron por el AZ; y el AZ lo vio preparado como para que el pequeño pelirrojo jugase con el sub-12, por entonces el primer equipo de las fuerzas básicas. «Podía elegir entre Ajax y AZ —cuenta el propio Smit a Voetbal International—. En el Ajax podía empezar en los E-juniores, mientras que en el AZ me dejaban entrar directamente en el D2. Eso me atraía más. En el Ajax debía participar en seis entrenamientos, pero después del cuarto ya había tomado mi decisión. Ni siquiera hice los dos últimos. Además, me gustaba más el ambiente en AZ. Yo era un niño de Heiloo, entre toda esa gente atrevida de ciudad. Ahora podría manejarlo mejor».

El segundo factor contrario a una salida inmediata se entreve en esa última frase. Los Kees nunca han tenido prisa, ni necesidad o ganas de que el polluelo volase lejos. Una mezcla de carácter y ecosistema tranquilo. Viven en una granja rodeada de tierras de cultivo. Conectados a la naturaleza, fuera del núclero urbano, viviendo, oliendo y respirando la calma bucólica que ofrecen los escenarios campestres. El tiempo es relativo y en el campo parece ir más despacio. El compás en el campo es más lento. «Mi padre tuvo vacas en su día, ahora solo tenemos unas cuantas ovejas», apuntilla el pelirrojo a un genuino reportaje en AD.

Este «entorno tranquilo», como lo define Brandenburg, se refleja en las decisiones que han ido tomando desde 2015. «A Kees también lo intentaron fichar, claro —el FC Barcelona y el Bayern de Múnich estuvieron detrás de él—, pero sus padres simplemente querían que se quedara aquí. «El AZ es el club de Kees», respondían siempre».

Lo corrobora el propio padre de Kees, Dennis Smit: «Algunos jugadores se van al extranjero pronto. Entonces la gente dice: «Quién sabe, podrías lesionarte y perder tu oportunidad». Pero Kees tiene 18 años. Si de verdad es tan bueno, buscaremos más dentro de unos años. Primero tiene que demostrar lo que puede hacer en el AZ. Creemos que el AZ es un buen club», comenta el orgulloso y paciente padre, de profesión carpintero y con abono de temporada para el AZ desde hace 25 años junto con el abuelo y el tío de Kees.

Esta paciencia casa con el AZ. Los Alkmaarder siempre cuidan con esmero, individualizan el proceso madurativo del futbolista-persona y priorizando proteger y favorecer el crecimiento de cada uno de sus talentos. Y si uno escucha a la madre de Kees, Ferdinanda, auxiliar anestesista en un hospital de la zona, parece que el camino ha sido correcto: «Hemos tenido tan pocos momentos bajos que ni siquiera sabría cómo reaccionaría Kees ante una adversidad. Seguro que llegará algún día, pero hasta ahora no lo hemos vivido».

Los kaasboeren (productores de queso, pues en Alkmaar es famosa por su tradicional mercado de este producto lácteo) no han querido adelantar el proceso madurativo del mejor queso de todos. Porque desde hace tiempo saben qué es y qué puede ser Kees Smit. John van den Brom, entrenador del primer equipo del AZ entre 2014 y 2019, contó que cuando finalizaba su trabajo en las instalaciones del AZ, a menudo le preguntaba a Brandenburg en qué campo entrenaba ese día Smit.

“Siempre tenía que echarle un vistazo a Kees. Ese chico ya entonces tenía algo especial. Y además era un chaval encantador. También lo hablaba con Max Huiberts (director deportivo). Cada vez que Max renovaba su contrato, me mandaba por mensaje una foto. Incluso cuando yo ya hacía tiempo que me había ido del AZ», cuenta el ex entrenador del Vitesse, Genk o Anderlecht.

Eso no ha aumentado la velocidad en el viaje de Smit hasta la élite. Incluso ha sido lento comparado con otros campeones de aquella Youth League de 2023 que ahora también están en el primer equipo como el portero Owusu-Oduro, el central Goes, el extremo Poku o el punta Meerdink. Aunque a finales de 2022, antes de cumplir los 17, ya viajaba a una concentración en Valencia con el primer equipo, se pasó 2023 y 2024 con el Jong AZ. Su debut con los mayores no fue hasta marzo de 2024 pero su siguiente encuentro, con golazo incluido ante el Fenerbahçe, no acaeció hasta seis meses después, en noviembre.

Debutó con gol(azo) en la Europa League

En el único momento que Kees Smit ha parecido perder la paciencia fue durante el pasado invierno. En febrero, realizó unas declaraciones llamativas, pero por otro lado comunes en la forma de comunicarse de los neerlandeses: «Todavía no soy titular, así que, al parecer, todavía tengo que mejorar. Prefiero simplemente jugar. Entiendo por qué no siempre estoy en el partido, o por qué no siempre me sustituyen, pero no tengo tanta paciencia». Los neerlandeses, con una forma de expresarse franca y directa, diciendo lo que piensan sin rodeos aunque conlleve cuestionar a la autoridad, han acuñado el término directheid para referenciarlo.

Sea como fuere, Smit acabó siendo titular habitual, disputando todo el partido salvo la prórroga de la final copera. Y su entrenador Maarten Martens le pidió hace unos días que se quedase de forma pública. Y aunque con el mercado abierto todo puede pasar, parece que los productores de queso disfrutarán un tiempo más de Kees Smit.

Objetivo: ser omnipresente

Eso significaría que podría seguir puliendo sus defectos y potenciando aún sus virtudes lejos de los primeros focos (Eredivisie sin obligación de títulos+ posibilidad de competir en la Conference League si pasan varias rondas previas). En cuanto a los defectos, es evidente que un jugador de 19 años no está completo. Ya se ha comentado la necesidad de aumentar su protagonismo en los encuentros, porque puede hacerse mucho más dominante. Como en el Euro, o más. Ya sea en relación a la gestación de juego como a la creación de ocasiones.

KEES SMITEredivisie 2024/25Europa League 2024/25Europeo sub-19
Presencias18/347/125/5
Minutos por partido55′32′83′
Toques por partido38.820.452
Pases completados (Key Passes)23.3 (1.3)12.1 (0.4)29.2 (2.6)
Asistencias (xA)0 (1.43)2 (1.18)1
Goles (xG)0 (1.11)1 (1.39)4

Lo que ya sí es Kees Smit es un jugador muy bueno en aspectos más intangibles. Si la vida en un pueblo es más tranquila, él la ha sabido transportar al tráfico de un campo de fútbol. Camina y trota mucho, lo que le permite pensar más; le permite dar órdenes a sus compañeros o hacer señales de dónde quiere el balón. Y con el balón es un gusto verle tratar la redonda. Es elegante, jugando erguido, con la cabeza levantada, amagando, fintando y girando sobre su eje a su gusto para eludir acosos. Es de esos futbolistas que parecen bailarines.

Por eso, sus cualidades también se explotan muy bien entre líneas. Su proceso durante la espera a la recepción es fantástico, capaz de ojear repetidamente su espalda para conocer su entorno antes de recibir. Es cierto que alguna vez ha buscado recibir casi de los pies de su pasador, pero tiene paciencia para aguantar en su zona, a espaldas de receptor. Sabe separarse de su par, hacerse invisible, mirar por encima del hombro, perfilarse en función de la información captada y controlar hacia donde debe: donde no hay rivales; sea esta la izquierda o la derecha. Smit es un jugador 360º, algo fundamental en un centrocampista que aspira a la élite. Y su velocidad de ejecución/decisión le permite estar tanto a espaldas de los puntas rivales como en la frontal del área.

Cuando encuentra a los rivales y se trata de eludirlos, ya sea a través del pase o del cambio de ritmo para superar al rival, activa otra de sus grandes virtudes: su bilateralidad. Kees Smit es muy buen diestro, pero en absoluto rehúye el contacto con la izquierda. Aunque se puede potenciar más y ser más constante, la utiliza para agilizar la jugada con controles cuando es la lejana (aunque no son del todo limpios) o en golpeos no siempre sencillos (incluso para disparar a puerta).

En cuanto a su faceta pasadora dentro de que es notable, personalmente, le veo margen de mejora si quiere ser excepcional. Controla muchos registros, entiende cuándo es mejor soltarla rápido o tocar de cara (porque como se repite, visualiza su entorno), sabe esconder el pase y es muy seguro enviándola al pie del compañero, pero ha tenido más problemas cuando el envío es a la carrera del jugador. No por falta de imagianción o porque haya arriesgado en exceso, sino por precisión y fuerza son mejorables.

En situaciones de transición o desde la zona central, no busca conducciones largas. Son más bien cortas (para apoyarse rápido) porque no es especialmente rápido en largas distancias, aunque sí tiene buena aceleración y es potente. Además, como sabe variar de ritmo y tiene buena velocidad gestual con ambos pies, puede sorprender de esa manera en distancias cortas. Utiliza bien su cuerpo para esconder mientras la llevada bien cerca del pie y es algo que parece destinado a hacerle destacar con el paso de los años. La comparación con Kevin de Bruyne no es solo por su fisionomía…

En cuanto a su definición, prefiere el interior y la colocación al empeine y la dureza. Los entiende como un pase a la red y no como un disparo a la portería. En las acciones a balón parado o es el lanzador (en la selección sub-19 lo era) o se queda en zonas de rechace o de apoyo cercano al lanzador (como en el AZ). No carga el área para remate en los saques de esquina o faltas, aunque sí que jugando de mediapunta -como se ha mencionado- es vertical y busca aprovechar esos huecos que se generan por los movimientos de otros.

Defensivamente, es bastante disciplinado a la hora de cerrar líneas de pase y defender la zona, aunque por su forma de moverse parece ajeno a la fase defensiva, dando la sensación de no involucrarse tanto como otros compañeros. Sin ser un recuperador nato, sí aprovecha el mismo cambio de ritmo y la fuerza que utiliza para desbordar para llegar en las ayudas a compañeros, meter cuerpo o presionar y provocar pérdidas en el rival. Tiene margen de mejora en la perfilación 1×1 y a veces calcula mal la hora de meter el pie (lo que le ha llevado a producir faltas en situaciones de peligro e incluso una doble amarilla en la fase de grupos de la Europa League).

Si uno repasa la lista de MVP’s de los Euro sub 19 se encuentra nombres que triunfaron en mayor o menor medida en su etapa profesional. Es una macedonia difícil de adivinar. Desde Fernando Torres o Aleksandar Mitrović a Jean-Kévin Augustin o Abdoulaye Baldé. Aparecen Gaël Kakuta, Sotiris Ninis, Gerard Deulofeu, Davie Selke, Alberto Bueno pero también los hermanos Bender, Aquilani, Juanfran o Marco Asensio. Nadie puede adivinar a dónde se acercará la carrera de Kees Smit. Si a la de Kyrilo Petrov, el mejor en 2009, o a la de Mason Mount. Pero lo cierto es que varios grandes ya han querido sacar al pelirrojo de la ciudad de los quesos. Veremos dónde acaba la elegancia del chico de campo. Tanto por club de destino como por zona del campo: ¿cerca de la base o entre líneas?

Imagen de Rafa Medel
Rafa Medel
Rafa Medel es entrenador (UEFA A) y Periodista. Autor de "Fútbol en Blanco y Negro" (Librofutbol, 2022), trilogía que repasa la primera centuria de este maravilloso deporte.